
Podríamos decir que quedamos con Chore ayer por la tarde, que le llamamos para concertar una entrevista, pero la verdad es que charlamos juntos casi todos los días, al menos cuando rompen olas en el Sardinero, siempre se encarga de mantenernos informados de las últimas novedades, las mejores tendencias y al fin de cuentas dejando aun lado la amistad y la camaradería sabemos que mantener un surfshop al lado de la playa tiene sus ventajas, grandes ventajas, que se te rompe el invento, el traje o la tabla no tienes ni que secarte con la toalla al salir del agua, Black Ball dispone de miles de modelos y tallas, haciendo una mención honorífica a la maquina de las parafinas, que al compartir hueco con las gominolas algun@ puede confundirlo con comida, pero para nosotros los surfistas es todo un lujo tenerlas a mano en esos momentos de apuro, a cualquier hora del día, o de la noche.